viernes, 27 de mayo de 2016

Granada

Granada, es aire
azahar y hierbabuena, 
cuesta empedrada 
y cármenes floridos.

La Plaza Nueva y su flamenco, 
Calle Elvira, Albaycin, sol tórrido.
En lo alto la Alhambra me mira.
La nieve de la sierra derretida.

Su mezcla de culturas, 
luces del Corpus, claveles rojos, 
noche de cañas, tapas, y risas, 
llenas de amigos.

Granada, paseo de los Tristes, 
bodas de sangre, luna lorquiana, 
cariño de sus gentes, 
ciudad para mí, lejana.

He soñado mil veces 
que un hombre se adueñaba 
de mi cuerpo dormido, 
bajo las sábanas de seda, 
que me arropan de noche
desde que vivo sola.

He abrazado mi almohada 
cada noche creyendo 
que así estaría acompañada, 
y me engañaba a mí sola.

He buscado en mil sombras, 
alguien que se entregara 
a mis deseos innatos, 
los cargo sobre mí cada día.

Pero nadie me arropa 
sueño sola con mis ángeles, 
toda mi cama sabe, 
que con ella me hablo 
que sus mantas me cubren, 
cuales brazos fornidos, 
y en las noches os busco, 
seres que dan más vida a la vida.