domingo, 12 de febrero de 2017

San Cayetano de noche, 
como en Semana Santa, 
se nos encoge el alma.

La gente forma en torno 
a un grupo de instrumentos, 
que quiebran el silencio.

Se abren los sentidos, 
para oír un estruendo 
y ver túnicas blancas, 
oler incienso, tocar tambores, 
saborear el instante.

Dominum Nostrum, 
emoción al instante, 
sentimientos que retornan.

Las marchas se acallan, 
silencio en la plaza, 
recuerdos de otra vida.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Pasión y deseo

Pasión y deseo, no son lo mismo.
Yo deseo mirarte a veces con pasión, 
otras con rabia o pena.

La Pasión se desata en una cama, 
el deseo nace en un segundo,
y perdura en la mente infinito.

Yo deseo ser tu confidente, 
deseo un abrazo una palabra, 
pero no apasionarme con tu cuerpo.

Pasión y deseo, pueden ser sexo, 
sin amor, la pasión es puro sexo, 
y el deseo puede ser una obsesión.

Deseo a mis amigos, a mi perro, 
deseo paz, deseo vivir, viajar, 
de la pasión... Mejor no hablar.

jueves, 29 de diciembre de 2016



No seré la más hermosa, 
ni la que más oro tiene, 
ni la mujer más cercana, 
mas te aseguro una cosa 
que mi memoria te tiene, 
presente cada mañana.


Yo no tengo atractivos, 
que puedan halagarte 
mas poseo unos labios 
que si saben besarte, 
y que escupen palabras 
para decir "te quiero".

lunes, 12 de diciembre de 2016

El amor sin querer




Se comían a besos con la mirada.
Hacían el amor sin tocarse tan apenas,
pues el amor se hace día a día.

Hacer amor es mimarse lento, 
besarse en la distancia, 
pensarse con la mente casi vacía.


Se abrazaban para no pasar frío, 
se tocaron, para sentirse arropados, 
hicieron su propio amor.

Yo hago el amor en la calle y nadie 
nunca me dice nada, me amo a mí, 
y nadie me ama mejor.

Hagamos el amor sin querer, 
nada de sexo, solo amor, palabras, 
sueños, juventud, vida... AMOR.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Un recuerdo para tí

Tengo una vela encendida, 
junto a una foto y una flor. 
Tengo a la madre que me diste, 
no tengo nada mejor.

Nunca pude conocerte, 
pues con sus garras negras
te acaricio la muerte.

Tengo una llama encendida, 
una lágrima que resbala, 
por los ojos de mi madre, 
tengo un recuerdo para tí.

Como paloma que vuela, 
te fuiste rauda, joven, 
cuídate donde estés, abuela.