de mi cuerpo tantas noches
que ya he perdido la cuenta.
Me quemaste la piel
y el alma con tus heridas
tan fuerte que aun dejan restos.
en las noches frías,
Calor, pasión,
sueño, infierno,
ardor de guerra,
hoguera de pasiones,
llamas incandescentes.
Te escribí,
en la última noche de hogueras,
y bajo un manto de estrellas
observé que te quemabas,
eras pasto de las llamas.
No de llamas de pasión,
sino de llamas de fuego,
de calor de verano,
de brasas para el olvido.