En tus infiernos

Siento que duermo, 
enredada con tus brazos, 
rozando nuestra piel, 
gloriosa noche, 
inocencia perdida, 
ojos que sueñan.

Bésame presa de este deseo, 
de nuevas ilusiones, 
de cálidas pasiones.
Que no tenga final 
mi tarde en tus infiernos.


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