De rojo

Vistes de rojo,
aunque de mujer fatal tengas muy poco,
conviertes la niñez en adolescencia
en un segundo,
la adolescencia en vida adulta.

Llenas todo de cambios,
de progresos, eres roja,
como un mar que baña la tierra,
como fresa madura,
o como gota de sangre que se escapa.

Eres una mujer que vas y vienes,
que llega sin avisar y se irá sin fecha fija,
un viajero sin billete de vuelta,
un amigo inesperado,
que llega para quedarse
y hacerte compañía algunos años.

Nos conviertes de niñas en mujeres,
nos inundas la niñez a tu capricho,
y cuando quieres te vas y ya nunca más vuelves.

Comentarios

  1. La verdad que es una visita un poco odiada, pero si no fuera por esa visita de vez en cuando, no seriamos lo que somos, mujeres , madres, abuelas.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

VOLUNTAD

Labios abiertos