martes, 8 de febrero de 2011

De viaje


No hay distancias insalvables,
cuando de conocer mundos se trata,
cuando me llevan de viaje tus alas,
aunque rotas, siempre ágiles,
cuando mis pies caminan
para alcanzar tu orilla.

No hay olas en tu mar
que tapen los verdes montes
que adornan el horizonte,
ni sol que alumbre más que sus ojos.

Llegaré un día a tus calles
a recordar años pasados,
a empaparme de lluvia,
a visitar la ria, a ver otras miradas.

Espérame mañana
que hoy no llego,
pero llegaré. Algún día.

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